Usuario: 
 
Contraseña: 
Ir al inicio
 
 
 
NetGes :: Soluciones de Gestión

Editorial

Situación del sector de la Biotecnología
Perspectiva pasada, presente y futura.
Por G. Castro
MBA y profesor de simulación empresarial.

El sector de la Biotecnología, ha experimentado profundos cambios a lo largo de los últimos años. A partir del 2004, la política gubernamental ha sido la de impulsar el I+D+i en este sector incrementando de manera significativa la partida destinada a este copncepto. Si bien, la mayor parte de la aportación proviene del estado, no debemos ignorar que recae en empresas, la mayoría de capital privado y, tras un largo recorrido, ya empiezan a percibirse resultados.
Si bien es verdad que este sector aun no puede reemplazar a otros en cuanto a aportación al PIB como puedan ser los de la Construcción o la industria automovilística, si es cierto que no están sujeros a las turbulencias de los mismos y su espectativa es de crecimiento, muchas veces exponencial, y en buena situación de asumir liderazgos, muchas veces mundiales.
En un panorama, en el que las empresas carecen de liquidez debido a la crisis económica, las empresas biotecnolñogicas se encuentran con una situación aparentemente increíble: existen más inversores que posibilidades reales de inversión. Por otra parte, actuaciones como las de la Fundación Genoma, que canalizan este flujo de dinero, permiten que estas empresas, potentes en cuanto a I+D+i pero no necesariamente potentes en cuanto a habilidades de gestión, puedan iniciar su andadura con unas mínimas posibilidades de éxito.
En una situación en la que es necesario activar un motor económico a punto de griparse, parece necesario dar aun más impulso a un sector que, no siendo nuevo, había sido relegado a un segundo plano. Las ventajas para España son innegables, la protección mediante patentes permitirá empezar a Exportar tecnología y bienes de consumo a otros países y parece un paso importante en los escuferzos por afianzarse como potencia de importancia mundial. Ha llegado pues la hora de la Biotecnología.


 
Algunos cambios son posibles
Ciertos cambios pueden depender de nosotros y no del G-20
Es cierto, los bancos no dejan dinero a las PYME. Esta situación dejará de ocurrir algún día pero, mientras tanto... ¿que pueden hacer los Emprendedores?

Pues pueden hacer bastantes cosas, una de ellas es atacar una de nuestras lacras tradicionales, de las cuales España no se puede sentir muy orgullosa. Me refiero a los pagos a 60, 90 o más días. En un mercado, el poder de negociación lo suele tener el más fuerte y, es frecuente que además lo use. En las negociaciones entre grandes y pequeños, el grande siempre suele imponer unas condiciones de pago duras. 60, 90 días...

En la situación actual, para una PYME, aceptar esto puede ser bajar un peldaño hacia el vacío. Una PYME no puede esperar 90 días para cobrar ya que ese dinero tendría que pedírselo al banco, descontarlo o bajar su actividad para mantener sus niveles de tesorería. Pues bien, si las PYME empiezan a no aceptar pagos demorados, puede ser el inicio de una reforma que España necesita y que nos diferencia del resto de países pero a peor.

El emprendedor debe entender que aceptar esas condiciones le perjudica y tiene que aprender a explicar a su interlocutor que su negocio no es financiero, que si necesita financiación, acuda a los bancos que las empresas grandes tienen más posibilidades de lograrla que las PYME.

Tal vez ahora, movidos por la necesidad, las PYME empiecen a rechazar una costumbre que, por arraigada, no es por menos injustificada. Hecho el trabajo, no hay razón para demorar el pago. Es tal vez un momento de cambio. Y depende de todos nosotros.